El Banco de Inglaterra redefine su código de vestimenta, permitiendo al personal de género fluido usar maquillaje y tacones. Descubre cómo esta política inclusiva está transformando la diversidad corporativa y desafiando las normas tradicionales.
En un movimiento significativo hacia la inclusión y la diversidad, el Banco de Inglaterra ha implementado una nueva política de código de vestimenta que permite al personal de género fluido expresar su identidad a través de la indumentaria y el maquillaje. Esta directriz, que ha generado un amplio debate tanto en el Reino Unido como a nivel internacional tras ser dada a conocer a mediados de febrero de 2026, redefine las normas tradicionales en uno de los bastiones financieros más conservadores del mundo.
La nueva normativa, detallada en un documento de 17 páginas titulado 'Trans Equality and Transitioning at Work Guidance', establece que los empleados tienen la libertad de cambiar entre una presentación 'masculina y femenina dentro del mismo atuendo'. Esto incluye la posibilidad de que el personal masculino de género fluido utilice sombra de ojos y tacones, un contraste notable con las reglas no escritas que dictaron la vestimenta en la institución durante décadas, las cuales incluso especificaban el color de los trajes según el rango y desaprobaban los zapatos marrones.
Entre las estipulaciones específicas, la guía señala que 'los hombres trans pueden usar aretes grandes', 'los hombres cis pueden usar sombra de ojos' y 'las mujeres trans pueden tener vello facial'. Más allá de la vestimenta, la política también aborda el uso de pronombres inclusivos, aconsejando al personal sobre el empleo de 'neo-pronombres' como 'xe/xem/xyr' o 'ze/hir/hirs' para dirigirse a sus colegas no binarios.
Andrew Bailey, Gobernador del Banco de Inglaterra, ha expresado su firme apoyo a esta iniciativa, afirmando que la 'igualdad trans es vital para el Banco'. Según Bailey, la diversidad, incluyendo al personal trans y no binario, enriquece a la organización al aportar una variedad de experiencias valiosas. Esta declaración subraya el compromiso de la institución con un entorno laboral que fomente la autenticidad y el respeto mutuo, buscando que todos los empleados se sientan valorados y representados.
La medida del Banco de Inglaterra es un reflejo de los cambios culturales y sociales que buscan una mayor inclusión en el ámbito corporativo. Si bien ha sido aplaudida por defensores de la diversidad, también ha suscitado críticas por parte de sectores más tradicionalistas, quienes ven en ella un alejamiento de las costumbres históricas de la venerable institución. No obstante, esta política marca un hito en la conversación sobre la moda, la identidad y la diversidad en el entorno empresarial global.