La nueva 'Cumbres Borrascosas' de Emerald Fennell, con Margot Robbie y Jacob Elordi, se estrena entre la polémica. Descubre las primeras críticas que debaten si esta audaz visión revitaliza el clásico de Brontë o se desvía en exceso.
La muy esperada reinterpretación cinematográfica de 'Cumbres borrascosas' (Wuthering Heights), bajo la dirección de la aclamada Emerald Fennell y protagonizada por las estrellas Margot Robbie y Jacob Elordi, ha llegado a las pantallas este 13 de febrero de 2026, generando un amplio debate y opiniones polarizadas entre la crítica internacional.
Fennell, conocida por su estilo distintivo y provocador en obras como 'Hermosa Venganza' (Promising Young Woman, 2020) y 'Saltburn' (2023), aborda el clásico gótico de Emily Brontë con una visión audaz que busca redefinir la narrativa de amor y obsesión. La directora ha señalado que su película, titulada en comillas ('"Cumbres borrascosas"'), es una interpretación personal de la novela que la impactó en su adolescencia, distanciándose de una adaptación literal para ofrecer una experiencia cinematográfica más visceral y sensual.
La crítica ha destacado unánimemente el enfoque estético de la película. Se describe como 'deslumbrante' visualmente, con una cinematografía y diseño de producción que mezclan lo clásico con lo moderno y lo anacrónico, creando 'una extraña criatura de un preciosismo bestial'. Los vestuarios, diseñados por Jacqueline Durran, son 'llamativos y descaradamente fuera de época', y la música, incluyendo canciones de Charli XCX, contribuye a un tono que algunos encuentran 'polarizante'.
Sin embargo, es en la fidelidad a la esencia de la novela de Brontë donde las opiniones se dividen drásticamente. Mientras algunos alaban la 'violencia para los sentidos' y el 'melodrama entregado al placer carnal y visual', así como la propuesta 'sensual más que sexual' y 'visceral', otros lo perciben como una 'lectura morbosa, excesiva y pueril'. Críticos como Diego Batlle de Otros Cines la consideran una 'deslumbrante y al mismo tiempo demasiado ampulosa y bastante fallida transposición', lamentando que, a pesar de su impacto visual, carece de profundidad y hondura emocional.
La interpretación de los papeles principales por Margot Robbie como Catherine Earnshaw y Jacob Elordi como Heathcliff ha sido uno de los puntos centrales de análisis. Ambos actores aportan un innegable magnetismo a la pantalla, con Elordi destacando por su 'única nota' de Heathcliff pero golpeándola 'mucho y bastante bien'. Robbie, por su parte, encarna a una Catherine 'extremadamente difícil, malcriada, vanidosa y cruel'. La química entre la pareja, aunque innegable en su atractivo individual y como dúo ficcional, no siempre convence a la crítica en cuanto a la 'poderosa química' o 'sensaciones volcánicas' de los trágicos amantes. Algunas reseñas sugieren que sus actuaciones 'son casi empujadas al borde de la pantomima'.
La trama, que se centra en el amor obsesivo y destructivo entre Catherine y Heathcliff en la Inglaterra rural del siglo XVIII, es presentada por Fennell como una narrativa que 'rompe con las convenciones del drama romántico del siglo XIX'. No obstante, esta reinterpretación ha llevado a acusaciones de 'desguazar el guion', restándole 'profundidad temática y hondura emocional' para transformarlo en un 'carrusel erótico de irregular resultado'. La simplificación de la intrincada estructura narrativa de Brontë, a menudo omitiendo la segunda mitad del libro y la compleja red de relaciones, es un punto de crítica recurrente. Algunos señalan que la película reduce la obra a 'una historia de amor imposible', y que sus provocaciones son más 'juveniles' y 'trashy que transgresivas'.
La audacia de Fennell en su enfoque ha sido descrita como 'sin miedo a las polémicas', abrazándolas incluso como estrategia promocional. La película busca que la gente 'sienta algo', lo cual la directora considera 'muy difícil de lograr' en el contexto actual. Sin embargo, la crítica de El País, por ejemplo, expresa que el amor 'abrasivo' no contagia ni quema, resultando en una experiencia que 'resbala ligeramente'. RNZ la califica de 'un desastre de película', que intenta hacer mucho pero que 'todo se ha hecho mejor en otro lugar'.
El estreno de '"Cumbres borrascosas"' no solo marca la llegada de una nueva adaptación cinematográfica, sino que también reaviva el debate cultural sobre la adaptación de los clásicos literarios en la era contemporánea. La película de Emerald Fennell, con sus dos estrellas al frente, invita a los espectadores a una visión que, aunque controvertida, es indudablemente personal y cargada de intenciones, desafiando las expectativas y generando una conversación que trasciende la mera crítica cinematográfica.