Descubre la 53ª Feria de la Alegría y el Olivo en Xochimilco, extendida hasta el 15 de febrero de 2026. Saborea amaranto y olivo, vive la tradición de Santiago Tulyehualco con productos artesanales y eventos culturales. ¡Tu escapada ideal!
La Plaza Quirino Mendoza de Santiago Tulyehualco, en la pintoresca alcaldía Xochimilco, se ha consolidado una vez más como el epicentro de la tradición y el sabor con la celebración de la 53ª edición de la Feria de la Alegría y el Olivo. Este evento anual, que arrancó con gran éxito el pasado 31 de enero, anuncia su continuación hasta el próximo domingo 15 de febrero de 2026, ofreciendo a visitantes locales e internacionales una experiencia inigualable en torno a dos pilares gastronómicos y culturales de la región: el amaranto y el olivo.
Santiago Tulyehualco, reconocido como uno de los catorce pueblos originarios de Xochimilco, destaca históricamente por su vasta producción de amaranto y el cultivo tradicional del olivo, elementos que no solo definen su identidad, sino que también impulsan su economía local. La feria es una ventana a esta rica herencia, congregando a cerca de 100 expositores que presentan una vasta gama de productos. Desde las icónicas 'alegrías' de amaranto en sus diversas presentaciones –como palanquetas, obleas, panqués, churritos y bombones de chocolate– hasta exquisitos productos derivados del olivo y dulces típicos mexicanos, el festival es un festín para los sentidos.
La 'alegría', dulce ancestral y nutritivo, es el estandarte de esta celebración. El amaranto, o 'huauhtli' en náhuatl, ha sido una semilla fundamental en la cultura mexicana desde tiempos prehispánicos, considerada un alimento sagrado. Su cultivo y transformación en Tulyehualco no solo preservan una tradición milenaria, sino que también generan un motor económico que beneficia a cientos de familias de la comunidad. La feria es la vitrina perfecta para que productores locales muestren la versatilidad de este grano, tanto en recetas tradicionales como en innovaciones culinarias que atraen a nuevas generaciones.
El olivo, por su parte, aunque quizás menos conocido en su producción local que el amaranto, también tiene una profunda raíz en Santiago Tulyehualco. La feria resalta su importancia, ofreciendo productos que van desde aceitunas en diversas preparaciones hasta aceites y otros derivados, demostrando la riqueza agrícola y la adaptabilidad de la tierra xochimilca.
Esta 53ª edición es un testimonio de la resiliencia y el orgullo cultural de Tulyehualco. El evento es más que una simple exposición de productos; es una celebración familiar que incluye una diversa cartelera de actividades culturales. Los asistentes pueden disfrutar de música en vivo, exhibiciones artesanales y un ambiente festivo que enaltece las tradiciones mexicanas. En pasadas ediciones, incluso se ha presentado una megapalanqueta de alegría de más de 100 metros de largo, una iniciativa que busca inscribirse en los Récords Guinness y que simboliza la magnitud y el espíritu comunitario del evento.
La inversión en la feria ronda el millón de pesos, con una derrama económica esperada de 7 millones de pesos durante los 16 días que permanecerá abierta. Este impacto económico subraya la relevancia del evento no solo para los productores, sino para toda la comunidad de Santiago Tulyehualco y la alcaldía Xochimilco en general. La feria es un punto de encuentro que fortalece el tejido social y económico, permitiendo a los artesanos y agricultores compartir directamente sus creaciones con el público.
Para aquellos interesados en visitar esta vibrante celebración, la Plaza Quirino Mendoza se encuentra en la Cerrada José María Pino Suárez, esquina con Josefa Ortiz de Domínguez. Llegar es sencillo gracias a las diversas opciones de transporte público. Desde las estaciones del Metro Taxqueña o General Anaya (Línea 2), o Tláhuac (Línea 12), se puede tomar un camión con dirección a Tulyehualco. Otra alternativa es tomar un transporte frente al embarcadero Fernando Celada, en el centro de Xochimilco.
La Feria de la Alegría y el Olivo en Santiago Tulyehualco es, sin duda, una cita ineludible en el calendario cultural de la Ciudad de México para febrero de 2026. Es una oportunidad de oro para sumergirse en la riqueza gastronómica, artesanal e histórica de uno de los pueblos originarios más emblemáticos de la capital, mientras se apoya a los productores locales y se disfruta de un ambiente completamente familiar y lleno de tradición. La extensión de su duración hasta el 15 de febrero asegura que más personas tengan la oportunidad de vivir esta experiencia auténtica y llena de sabor.