Descubre cómo las pantallas plegables están revolucionando el mercado móvil en México, impulsadas por la productividad y el estilo de vida.
La revolución de los dispositivos móviles continúa su avance imparable, y en el centro de esta transformación se encuentran las pantallas plegables. En México, esta innovadora tecnología está ganando terreno de manera significativa, capturando la atención de los consumidores que buscan la convergencia perfecta entre una pantalla amplia y una portabilidad sin precedentes. Este fenómeno, que se consolida el 29 de enero de 2026, es impulsado por fabricantes que ofrecen opciones cada vez más sofisticadas y adaptadas tanto a la productividad como al estilo de vida moderno, aunque el factor precio sigue siendo el principal desafío para su masificación.
Históricamente, los smartphones habían seguido una trayectoria lineal: dispositivos rectangulares que, si bien mejoraban en potencia y brillo, mantenían una forma casi idéntica. La llegada de los plegables responde a una necesidad fundamental: la demanda de pantallas grandes para el consumo de contenido y el trabajo, en un mundo donde el tamaño de los bolsillos y la ergonomía de las manos humanas son una realidad. La capacidad de plegar una pantalla resuelve el dilema entre un área de visualización expansiva y la comodidad al transportar el dispositivo.
Dentro del ecosistema de las pantallas plegables, han emergido dos formatos predominantes que marcan la pauta de su aceptación en el mercado: el tipo libro y el tipo flip. El formato 'libro', que se despliega como una libreta, está claramente orientado hacia la productividad y la multitarea. Ofrece un espacio ampliado ideal para la lectura, la edición de documentos, la comparación de información y la ejecución de diversas tareas laborales simultáneamente. Marcas como Samsung con su Galaxy Z Fold y Motorola con el Razr Fold (presentado en el CES 2026) han apostado fuertemente por este diseño para el segmento de usuarios avanzados. Por otro lado, el formato 'flip', que se dobla como una concha, prioriza la portabilidad y el acceso rápido a funciones. Su atractivo reside en su capacidad para encajar mejor en el bolsillo y permitir interacciones rápidas con la pantalla externa para notificaciones, música o la cámara, alineándose con un estilo de vida dinámico y social. Este último ha demostrado conectar de forma más efectiva con los hábitos cotidianos de los usuarios en México, donde la inmediatez y la practicidad son altamente valoradas.
La adopción de esta tecnología no solo se observa en México, sino que es una tendencia global en ascenso. Se espera que el mercado mundial de smartphones plegables experimente un crecimiento significativo en 2026, con proyecciones que alcanzan un 30% interanual. Este impulso se atribuye a la maduración de la tecnología, que ha resultado en dispositivos más ligeros, resistentes y refinados, con bisagras más sólidas y pantallas externas mejoradas. La duración de la batería, que antes era una preocupación, ha dejado de ser un obstáculo, y el software se ha adaptado para optimizar las funcionalidades de plegado y multitarea.
Los principales fabricantes están en una carrera por la innovación. Samsung, un pionero en el segmento, continúa liderando con modelos como el Galaxy Z Fold7 y el nuevo Galaxy Z TriFold, que se lanzará el 30 de enero con un precio de 2,899 dólares, ofreciendo una experiencia similar a la de una tableta con una pantalla de 10 pulgadas. Huawei también mantiene un fuerte crecimiento con sus plegables basados en HarmonyOS Next. Además, la expectativa por la entrada de Apple en el segmento con un iPhone plegable a finales de 2026 es un factor clave que se anticipa revitalizará aún más la demanda y podría captar una cuota sustancial del mercado. La aparición de dispositivos tri-plegables, que permiten una pantalla de hasta 10 pulgadas en el espacio de un smartphone convencional, representa una evolución que incluso podría amenazar el mercado de las tabletas, ofreciendo una productividad híbrida sin precedentes.
A pesar del entusiasmo y la innovación, el precio sigue siendo la barrera más significativa para que las pantallas plegables alcancen una adopción masiva. Estos dispositivos se posicionan como productos premium, con costos que superan ampliamente los de los smartphones tradicionales. El Samsung Galaxy Z TriFold, por ejemplo, es uno de los smartphones más costosos del mercado estadounidense. Esta realidad genera que la decisión de compra se centre en la percepción de valor que el usuario atribuye a las funcionalidades adicionales que ofrece un plegable frente a un dispositivo convencional. Además del precio, otros frenos incluyen la adaptación del software de las aplicaciones y, en menor medida, la percepción sobre la durabilidad, aunque esta última ha mejorado considerablemente con las nuevas generaciones.
En resumen, el mercado de pantallas plegables en México y a nivel internacional está en un punto de inflexión. La convergencia de la innovación tecnológica, el impulso de los fabricantes y una clara propuesta de valor en términos de productividad y estilo de vida están sentando las bases para su expansión. Sin embargo, la capacidad de la industria para hacer esta tecnología más accesible en términos de precio será crucial para determinar el ritmo de su consolidación como la nueva norma en los dispositivos móviles.