Salma Hayek vivió un fin de semana agridulce: bailó cumbias con su abuelo en Veracruz en un viral momento y luego aplaudió el histórico impulso al cine mexicano en Palacio Nacional, reafirmando su compromiso con sus raíces y la industria.
La icónica actriz mexicana Salma Hayek ha vuelto a captar la atención tanto en su natal Veracruz como en la esfera política nacional, protagonizando un fin de semana lleno de contrastes y emotividad. Antes de su trascendental aparición en Palacio Nacional para un anuncio clave sobre el futuro del cine mexicano, Hayek fue vista compartiendo un conmovedor momento familiar en la región de Los Tuxtlas, bailando cumbias con un hombre de la tercera edad, identificado como su abuelo, en un evento que rápidamente se viralizó en redes sociales.
La presencia de la estrella de Hollywood en Veracruz no pasó desapercibida. Imágenes y videos difundidos en plataformas digitales mostraron a Hayek, de 59 años, disfrutando de la música de un tecladista local en las playas de Arroyo de Liza. Este encuentro íntimo y espontáneo, donde se le vio con un vestido rojo y una sonrisa radiante, se produjo en medio de la filmación de un nuevo proyecto cinematográfico en la zona. Su visita a Los Tuxtlas, cerca de Catemaco, también evocó recuerdos de su paseo por aquellos rumbos junto a su amiga Angelina Jolie meses atrás.
Este interludio de alegría y conexión con sus raíces jarochas precedió una cita de gran relevancia en la capital del país. El domingo 15 de febrero de 2026, Salma Hayek acudió a Palacio Nacional para ser parte de un momento histórico para la industria cinematográfica y audiovisual de México. La actriz acompañó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el anuncio de un plan integral de apoyo al cine mexicano, que incluye un incentivo fiscal del 30% del Impuesto sobre la Renta (ISR) para proyectos realizados en territorio nacional.
Visiblemente conmovida, Hayek expresó su profundo agradecimiento y emoción ante esta iniciativa gubernamental. Recordó las dificultades que enfrentó al intentar financiar su primer largometraje, una “carta de amor a México”, que, paradójicamente, le ofrecían producir en otros países como Australia o República Dominicana debido a la falta de incentivos en su propia tierra. “¿Cómo se le hace una carta de amor a México y se filma en Australia o en República Dominicana?”, cuestionó la actriz, destacando la importancia de contar historias auténticas de México.
La actriz subrayó que, a pesar de su exitosa carrera internacional, nunca ha dejado de producir en México y se siente orgullosa de sus raíces y de la comunidad que la formó. Elogió la visión de la presidenta Sheinbaum y el apoyo recibido de las gobernadoras de Veracruz, Rocío Nahle, y Quintana Roo, Mara Lezama, para su actual producción. Hayek destacó que el impulso federal permitirá fortalecer empleos, generar una inyección económica significativa y proyectar una narrativa más auténtica de México al mundo.
El plan anunciado no solo busca fortalecer la producción nacional, sino también posicionar a México como un polo estratégico y competitivo en la industria cinematográfica global. Hayek afirmó que con este respaldo, “a México ya nadie le ganará” en el ámbito cinematográfico, pues el país posee un talento y una riqueza cultural inigualables. El decreto de este incentivo fiscal será publicado el lunes 16 de febrero en el Diario Oficial de la Federación, marcando un nuevo capítulo para el cine mexicano.
La doble aparición de Salma Hayek —bailando cumbia con su abuelo en la intimidad de su estado natal y luego alzando la voz en el epicentro del poder político— simboliza una poderosa fusión de lo personal y lo profesional, de la tradición y la vanguardia. Su compromiso con el cine mexicano y su conexión inquebrantable con sus raíces veracruzanas reafirman su estatus no solo como una estrella global, sino como una embajadora cultural incansable de México. La resonancia de estos eventos se extiende más allá de los titulares, inspirando a nuevas generaciones de cineastas y artistas a abrazar y celebrar la identidad mexicana.